Un sistema de desempeño bien diseñado alinea expectativas, genera conversaciones honestas y retiene al talento que importa. Diseñamos sistemas que se usan.
No alcanza con instalar un formulario de evaluación. Un sistema de desempeño que funciona requiere diseño, comunicación, liderazgo y cultura.
Diseñamos el sistema de evaluación que corresponde a la cultura, el tamaño y el momento de la organización. No hay un modelo único — hay uno que tiene sentido para cada contexto.
El problema del feedback no suele ser la herramienta — es que los líderes no saben cómo darlo, no tienen el hábito y no se sienten cómodos haciéndolo. Trabajamos la cultura y las competencias que hacen que el feedback ocurra de verdad.
El diseño del sistema es solo el principio. Lo que importa es que funcione en la práctica y que el equipo lo adopte como parte de su cultura.
30 minutos para entender dónde están los problemas y qué tiene sentido diseñar.
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